Hoy estoy compitiendo en mi segundo torneo de tenis, y debo confesar que dar este paso no fue fácil. Jugar por diversión es una cosa, pero jugar con la presión de ganar es un desafío completamente distinto. Ahí es donde la mente se vuelve protagonista: solo en competencia descubres los mecanismos internos que pueden llevarte a la victoria o sabotear tu desempeño.
En el libro El juego interior del tenis de Timothy Gallwey’s , se describe en profundidad lo mucho que tiene en común este deporte con el liderazgo. Aquí comparto la segunda parte de mis aprendizajes aplicados.
El poder de la mentalidad
Aryna Sabalenka, la actual #1 del mundo, tiene tatuado un tigre en su brazo para recordarle su poder. Ella ruge con cada golpe y se impone en competencia, pero al mismo tiempo muestra su carisma y un fino sentido del humor.
Cuando necesito máxima concentración, pienso en el tigre. Con esta mentalidad, aparece esa fuerza interior que marca la diferencia y logra ganar puntos. En la vida, esta actitud nos permite crear sin límites. Porque el verdadero poder no está en la competitividad, sino en la autoconfianza.
La autoconfianza viene del corazón y construye. La competitividad viene del ego y destruye.
La fórmula para la consistencia
En nuestros entrenamientos, aprendimos que la consistencia en el tenis (y en la vida) depende de cuatro elementos clave: Ritmo, Orden, Movimiento, Concentración. Al combinar estos elementos de forma equilibrada, se puede manejar un partido punto a punto hasta alcanzar la meta. En el liderazgo sucede lo mismo: un equipo que domina estos principios puede generar sinergias poderosas y alcanzar objetivos con mayor rapidez y menor esfuerzo.
Emoción vs. Estrategia
Rafa Nadal nunca ha roto una raqueta en su carrera. Él mismo habla de la importancia de no mostrar sus emociones en el partido, porque cualquier signo puede ser utilizado en su contra.
Este nivel de autocontrol exige calma, estar en el presente y la capacidad de tolerar la frustración. “Es la capacidad de mantener la cabeza fría para mantener la perspectiva adecuada” señala. En la vida profesional, esto se traduce en la capacidad de no reaccionar y mantener la claridad estratégica. Las empresas que logran enfocarse y ejecutar sin distracciones son las que alcanzan el éxito sostenible.
La disciplina de entrenar
Para ganar, en cualquier ámbito, la clave está en la preparación. En el tenis, significa miles de drills para perfeccionar cada golpe. En la vida profesional, significa desarrollar las habilidades necesarias para alcanzar el siguiente nivel.
Disciplina es
Hoy, no hay excusas. Todo el conocimiento está disponible. Somos la generación del Lifelong Learning, y cuanto antes lo asumamos, más lejos llegaremos.
¿Cuál ha sido tu mayor aprendizaje en el deporte que has aplicado a tu vida profesional?